
El "para siempre" es como el "nunca", nunca son ni para siempre ni nunca, por lo menos para mí. Así soy yo, siempre vuelvo, siempre regreso, siempre perdono, siempre busco el reencuentro, siempre espero, soy así... y con vos más que con nadie... no tengo remedio, no debería, pero no puedo, mi naturaleza no me permite ya cambiar y así seguiré siendo hasta el final.